Un pacto precario nos salva del silencio
En este libro, Lordon, economista y filósofo spinozista, parece Borges. No escribe sobre anarquismo al uso, sino sobre un mundo sin arkhé , sin fundamento absoluto, donde los valores, esos frágiles hilos que tejen la sociedad, flotan en un vacío ontológico. Esto me obliga a contemplar el mundo desde el borde de lo real. Y lo ficticio sería como caminar por una novela de Kafka, donde todo parece líquido, pero pocas veces te hundes del todo. Es otro autor que trata de desmontar la teoría del valor, no solo el económico, el que sostiene la moral, el derecho, la estética. Un mundo de fluctuación indefinida, lo llama, que se estabiliza solo si ignoramos el abismo. En este escenario, los valores no son verdades eternas: son productos sociales, intensidades apasionadas que chocan en lo que él bautiza como axiomaquia , una guerra por la hegemonía, como los feroces debates en redes sociales, donde todos buscan dar señales de su inexistencia a gritos. Un congreso de escritores donde nadie escuch...













