Homer Simpson y la apuesta de Pascal
"Como muchas cosas que le ocurren a esta familia, todo comenzó con alguien viendo la tele", oigo decir a Lisa mientras releo los Pensamientos de Pascal, las notas, luego publicadas póstumamente, con las que el matemático y filósofo pretendía escribir una apología de la religión cristiana. Un buen libro, casi magistral hasta el parágrafo 484, punto que inicia el desvarío. Pensaba en esto mientras me imaginaba que el fundador de la Asociación de Gente Aburrida habría tenido el buen gusto de comenzar los estatutos de la asociación con este fragmento pascaliano: "Nada más insoportable al hombre que vivir en pleno reposo, sin pasiones, sin quehaceres, sin diversiones, sin nada en qué ocuparse. Entonces siente su nada, su abandono, su insuficiencia, su dependencia, su impotencia, su vacío. Enseguida saldrá del fondo de su alma la congoja, el abatimiento, la tristeza, la pena, la irritación, la desesperación. Toda la desdicha de los hombres se debe a una sola cosa, la de no sa...












