Origen y presente, Jean Gebser
La conciencia humana no ha avanzado por una línea recta de perfeccionamiento. Lo ha hecho mediante mutaciones profundas que alteran la manera de habitar el tiempo, el espacio y la realidad. El origen no es lo que quedó atrás, es aquello que sigue operando, muchas veces invisiblemente, dentro de cada forma histórica de pensamiento. Gebser distingue varias estructuras de conciencia: arcaica, mágica, mítica, mental y, como posibilidad, integral. No son escalones, son capas que persisten. La racionalidad moderna no ha eliminado el mito ni lo arcaico, pero los ha reprimido, desplazado o disfrazado. Por eso las crisis contemporáneas no pueden explicarse solo mediante causas materiales. Cuando una cultura pierde la capacidad de integrar sus dimensiones simbólicas, corporales y espirituales, regresan los síntomas perniciosos. La estructura mental ha sido extraordinariamente fecunda. Nos dio la ciencia, la crítica, la autonomía individual y la posibilidad de distinguir. Pero Gebser advierte con...













