Ir al contenido principal

Entradas

Última publicación

J. S. Bach: una estructura del dolor, de Josep Soler

Estamos cegados por nuestra propia angustia, parece decir. El cierre de los ojos terrenales quizás nos abra una nueva mirada con una rara claridad para la intuición, la verdadera epifanía de la emoción. Múltiples conciencias que la reciben mostrando su enorme complejidad. La historia de la música fue primero litúrgica, luego cortesana y más tarde abstracta. Bach ilustra el terror de vivir, el ansia del mañana, el dolor de cada día. La tonalidad acabó desvaneciéndose tal y como le ocurrió al racionalismo ilustrado. A él le tocó organizar el material tonal como edificio inmenso. Supo resumir un pasado que seguramente no conocía bien, cerrando un largo ciclo de siete siglos de música. Obró una síntesis admirable, iluminando el pasado y al futuro. Anónimo IV hablaba de la obligación de embellecer la liturgia mediante las técnicas de Leonin o Perotin sobre las melodías del canto llano. Bach compuso sus obras en un ambiente de indiferencia, incluso hostil. Eso prueba su fe en su trabajo, a p...

Entradas más recientes

La verdad como estética de la ansiedad

Un pacto precario nos salva del silencio

Comentario a la Primera Carta a los Tesalonicenses, de Pablo

Marina Abramović: La artista está presente. MoMa, marzo de 2010

Benedetti

Nora

Ferlosio

Ejercicios de admiración, de Cioran

O lo uno o lo otro

Marginalia

Vidas comprimidas, vidas expandidas

Un día ambiguo

Antígona, Sócrates y Cristo: desobediencia y orden propio

Merde d'Artiste