Mi visión del mundo: Liberalismo falibilista con inquietud metafísica
Ya no podemos sostener, sin cierta ingenuidad, nociones fuertes de Verdad, Dios, Naturaleza o Ser como fundamentos indiscutibles del conocimiento y de la vida política. Porque toda pretensión de acceder a ellas de manera definitiva parece exceder las capacidades del ser humano, una criatura finita, situada históricamente y condicionada por el lenguaje. No accedemos a un “objeto en sí” desde una mirada transparente, pero tampoco creamos arbitrariamente la realidad desde un sujeto omnipotente. Entre ambos extremos defiendo un realismo crítico donde existe una realidad independiente de nuestras representaciones, pero nuestro acceso a ella está mediado por conceptos, lenguajes, modelos, intereses y formas históricas de interpretación. La circularidad entre pensamiento, lenguaje y mundo no es necesariamente un vicio lógico; es una condición estructural de nuestro conocimiento. La verdad, en este contexto, no tiene que desaparecer. Lo que debe desaparecer es la ilusión de poseerla de una vez...













