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La verdad como estética de la ansiedad

La Máquina de Sentido estaba averiada. O eso dijeron. Emitía una especie de respiración asmática y respondía con una lentitud impropia de una inteligencia artificial reputada. Había sido instalada en una sala blanca del antiguo edificio de la Biblioteca Nacional, donde antes se guardaban manuscritos medievales. Un técnico me dijo: Hoy responde raro. La Máquina había resuelto en tres meses problemas que llevaban siglos suspendidos sobre la humanidad. Explicó por qué Roma cayó realmente. Explicó la conciencia. Explicó la desaparición de los mayas. Explicó el amor, el déjà vu , la risa involuntaria en funerales. El detalle incómodo apareció después. Cada respuesta cambiaba. La Máquina producía teorías completamente distintas para una misma pregunta, y cada una resultaba devastadoramente convincente. ¿Qué es la conciencia? Primera respuesta: un efecto emergente de sistemas recursivos capaces de modelarse a sí mismos. Segunda respuesta: un error evolutivo relacionado con la compresión energ...

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