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Stendhal y la indignación

Leo estas dos frases de Stendhal:   "Trato de arrancar de mí alma por completo las falsas pasiones, las que nos prometen una felicidad que no encontramos cuando llegamos a ello".  "Reduzco toda la filosofía a no engañarse sobre los motivos de las acciones de los hombres".   Toda política de la indignación vive de ese engaño. Sus fieles no son necios, solo buscan una forma digna de identificación. El que se siente fracasado pide un relato que convierta su fracaso en inocencia, siempre dispuesto a señalar culpables.  La izquierda ha aprendido a hablar en ese idioma. Ha sustituido la crítica de la sociedad por la liturgia de la culpa, y la defensa del individuo por la administración de las identidades. Ya no pregunta qué hace un hombre, y sí a qué grupo pertenece. No pregunta si una idea es verdadera, sino quién puede pronunciarla sin escándalo. Ha fabricado una moral de la excepción donde hay ideas intocables porque antes fueron heridas.  Stendhal reducí...

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