Brivael Le Pogam
Entre la gente que en su vida no ha tocado un libro de Foucault ni de Derrida arraiga la creencia ingenua que sostiene que el pensamiento posmoderno ha degenerado en wokismo. Desde mi punto de vista, de la epistemología posmoderna puede derivarse tanto una política kafkiana de identidades como una ética liberal de la falibilidad y la sospecha. La primera enfatiza que las relaciones de poder atraviesan la vida de las personas; la segunda convierte esa misma conciencia de error en una defensa de la discusión abierta, la tolerancia y la reforma. El posmodernismo no conduce necesariamente a un solo desenlace político. De una misma epistemología pueden surgir distintas éticas y políticas. La crítica a la verdad objetiva puede derivar hacia el relativismo o hacia el moralismo. Nadie posee el monopolio de la verdad y por eso conviene institucionalizar la crítica, el pluralismo y la autocorrección. Si toda creencia humana puede errar, entonces el régimen político más sensato es el que protege ...













