La imitación constituyente
El carácter mimético del deseo es algo rotundo y básico para entender la psicología de las masas, la génesis de los comportamientos morales o la fuerza aplastante de la publicidad y la propaganda. Según René Girard, nuestros deseos se configuran a partir de los deseos de los demás, incluso antagonísticamente. La racionalidad no se contagia, solo lo emocional lo hace con absoluta facilidad. Parece que no fuimos primero mentes brillantes que luego edificaron cultura, sino criaturas relativamente torpes que, al aprender a copiarse unas a otras con fidelidad, generaron un entorno cultural tan denso que terminó por exigir cerebros más sofisticados. Pensar deja de ser el acto fundacional y pasa a ser una respuesta a algo que ya estaba ahí: prácticas, normas, técnicas, hábitos que ningún individuo diseñó desde cero. Si la mayor parte de lo que hacemos eficazmente no lo entendemos del todo, si copiamos más de lo que comprendemos, entonces la racionalidad humana no puede identificarse sin ...













