Individualismo y colectivismo. Hofstede
La otra noche leí un estudio acerca del índice de Hofstede. Ese viejo mapa colgado en tantas paredes académicas aparecía de pronto como un objeto amarillento. Basado en datos de los años 70, estaba obsoleto y exageraba virtudes y defectos. Convertía a los anglosajones en héroes solitarios y a Asia Oriental en una masa obediente, compacta, casi sin rostro. Los autores proponían un nuevo indice actualizado armado con datos de 102 países. Definían el individualismo no como egoísmo, sino como libertad personal, tolerancia a las diferencias e igualdad . El reverso ya no era la comunidad cálida, sino la conformidad, la exclusión, la discriminación. Los países nórdicos, fieles a su reputación casi literaria, encabezaban el ranking. El individualismo, sugería el estudio, crece donde hay desarrollo y seguridad existencial. Es decir, donde uno se atreve a ser distinto cuando no teme desaparecer. Pensé que quizá el individualismo no es un rasgo cultural sino un lujo histórico. Al final...












