Disonancia cognitiva
Acaso la realidad no sea tanto un lugar como un malentendido persistente. Uno despierta cada mañana con la vaga esperanza de que hoy, por fin, las cosas encajen, pero la realidad llega tarde, con resaca y contradiciéndose a sí misma. No es que mienta, simplemente cambia de versión sin avisar. Durante años pensé que la disonancia cognitiva era un problema psicológico, pero con el tiempo comprendí que tal vez la disonancia no está en la mente sino en el mundo; o peor aún, en la grieta exacta donde el mundo y la mente se rozan como dos frases mal traducidas. Recuerdo haber leído en algún libro que la realidad solo se vuelve soportable cuando la confundimos con una narración. De ahí nuestra manía de explicarla, de darle causas, moralejas, estructuras. Pero la realidad, cuando se observa sin argumento, produce una incomodidad semejante a la de una novela con las páginas desordenadas. Tal vez por eso hablamos de disonancia cognitiva, para no decir que lo que duele es otra cosa. Duele que la ...












