Ir al contenido principal

Entradas

Última publicación

La amenaza de la manada, Erik von Kuehnelt‑Leddihn

El instinto gregario y la uniformidad son un peligro político y cultural. La manada desea homogeneidad estética, quiere pertenencia social, contemplar lo idéntico: desfiles, masas uniformadas, rituales...  La repetición de gestos, consignas y formas se vuelve condición de pertenencia. La originalidad es un sacrilegio. El verdadero miembro de la manada evita cuidadosamente actuar o pensar de forma original. Quienes piensan distinto son perseguidos como infractores del tono y del vocabulario común. Se presiona para que el individuo se adapte o se retire. Nadie está completamente libre del instinto de la manada, ni siquiera los más nobles. Incluso el intelectual o el disidente integra códigos gregarios, aunque sea en manadas minoritarias. Se goza de la sumisión colectiva. El verdadero miembro de la manada se alegra de marchar entre miles de soldados, pisando al unísono. El placer no está solo en dominar, sino en ser dominado junto a otros, diluido en una coreografía compartida: se goz...

Entradas más recientes

El arte de no figurar

Sin sueños ni muerte

Diario de un vicio bien disimulado

Jardines y carreteras, Ernst Jünger

Mi visión del mundo: Liberalismo falibilista con inquietud metafísica

Los que siguen viviendo en mí

El Poeta De La Vida Monástica

El "realismo delirante" de Laiseca

Platón y San Agustín

De lo que los poetas aprenden de los filósofos

Uno va descubriendo poco a poco que la verdad no suele presentarse sola...

Hay una forma particularmente incómoda de soledad,

Siempre llegamos tarde, Alberto Laiseca

La habitación aislada