El Aparato de la Verdad Única
En los primeros días de la crisis, cuando el Aparato se presentó al mundo como un humilde prototipo en una conferencia de la Universidad Complutense, nadie imaginó que estábamos ante el fin discreto de la literatura. Lo llamaron Hermeneia , aunque sus creadores, dos ingenieros con formación en neurociencia y lingüística computacional, preferían el nombre técnico: Objetivador Semántico . Un dispositivo portátil, casi banal, parecido a un viejo lector de libros electrónicos. Se colocaba sobre cualquier texto, imagen, gesto o acción humana y, tras un breve zumbido, proyectaba en letras frías y luminosas su significado objetivo. El primero en probarlo fue un crítico literario de mediana edad que escribía reseñas para suplementos culturales ya moribundos. Ante un auditorio escéptico leyó el fragmento inicial de El Quijote y aplicó el Aparato. La pantalla mostró: «Narración irónica sobre la locura provocada por la literatura. Función social: el sentido común es la hegemonía verdadera. V...













