Diario de un vicio bien disimulado
La virtud, esa señora de guantes blancos que todos decimos admirar, ¿no será en realidad una empleada asalariada del vicio? Fue Hume quien dijo que la razón es esclava de las pasiones, y que no puede pretender otro oficio que el de servirlas y obedecerlas. Pascal lo escribió mejor con aquello de "el corazón tiene razones que la razón no conoce". Romain Rolland hablaba del pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad. Yo he vivido buena parte de mi vida como si esa frase fuera un diagnóstico médico que me concerniera personalmente. Y ahora, releyendo a Mandeville en una edición barata, me pregunto si no habré estado escribiendo, sin saberlo, la crónica privada de una colmena. La fábula de las abejas. Un panal próspero gracias a la vanidad de sus habitantes, a su lujo, a su codicia bien administrada; hasta que un día las abejas deciden hacerse virtuosas y el panal se derrumba, porque nadie envidia a nadie, ni tiene avaricia, y la economía, privada de sus pecados, ...













