Rimbaud y la vida ausente


Escribe Rimbaud: «La auténtica vida está ausente. Nosotros no estamos en el mundo». 

Ya no quedará más que elegir otros caminos en el sueño, en el silencio del propio yo interior o en soluciones metafísicas. El poeta no dice que el mundo sea falso, sino que nuestra presencia en él es incompleta, desplazada, como si viviéramos siempre un poco tarde o fuera de foco. Caminamos por las calles, pronunciamos palabras, cumplimos gestos imitados, pero algo esencial no comparece nunca. La vida auténtica, esa que promete intensidad, revelación, coincidencia plena entre el ser y el instante, parece haberse retirado. Lo cotidiano se convierte entonces en una escenografía de cuerpos que actúan, voces que se repiten, días que se suceden sin tocar el núcleo. No estamos en el mundo porque el mundo ya no nos contiene; somos huéspedes de una realidad que no termina de reconocernos. Cuando el lenguaje falla en su intento de convocar esa vida ausente, cuando la poesía misma se agota y la operación resulta vana, queda el desvío. Elegir otros caminos no es una huida cobarde, sino una estrategia de supervivencia. Rimbaud intuyó que hay que desertar del orden visible para ensayar otras formas de libertad. El sueño, por ejemplo, donde la lógica se disuelve y el yo se multiplica; allí, lo imposible se vuelve respirable. O el silencio del propio interior, ese espacio sin testigos donde la conciencia deja de representar. Las soluciones metafísicas no prometen consuelo fácil. No restituyen la vida auténtica, pero abren grietas en el relato de lo dado. Preguntarse por el ser, por el tiempo, por lo invisible, es una forma de resistencia frente a la evidencia empobrecida del mundo. No estamos en el mundo, dice Rimbaud, porque tal vez el mundo no es suficiente. Tal vez la verdadera vida se inventa, se sueña, se intuye en los márgenes. Y así, entre la lucidez y el abandono, queda la tarea imposible y necesaria de seguir buscando. No para regresar al mundo, sino para crear, aunque sea por instantes, un lugar donde la vida deje de estar ausente.


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